Las plantas y yo. Las amistades y yo.

 Hace ya unos años que me introduje en el mundo de las plantas. Era un universo al que había intentado entrar algunas veces, pero no se me daban bien. Bueno, ahora que lo pienso, no le dedicaba el tiempo necesario. Aunque creamos que las plantas son fáciles de cuidar, ya que solo se trata de ponerles tierra y agua... Pues no. Hay mucho más detrás. son prácticamente como bebés. algunas necesitan más cuidados que otras. Algunas son caprichosas y ese rincón no les gusta y se marchitan. A otras no les gusta estar en la calle, y necesitan estar dentro de casa.  Es un sin fin de cuidados que tardas en aprender. No tenía la paciencia para ello. Además cometí el error de comenzar con un bonsái, porque me parecía bonito. Y ya te podrás imaginar lo que le pasó al pobrecito bonsái; Sí, se fue con san pedro. Lo dejé durante un tiempo. Y unos años después tocó a la puerta una vecina. Llevaba en brazos una maceta algo grande con una planta puntiaguda. Un aloe vera. Me dio algunos consejos b...

Como me dijo mi psicóloga


Ir a Terapia no es para cualquiera. 

A terapia solo van los valientes. 


Los que quieren mejorar.

 

Los que quieren avanzar.

 

Los que quieren cambiar y romper patrones tóxicos.

 

Sanar viejas heridas. 


Los que se atreven a mirar la mierda de dentro y a sacarla para limpiar.

 

Para los que abren el armario y tiran la ropa vieja, sucia y que huele a rancio. 


Yo voy a ser valiente por ellos.

 

No fue fácil.

Dolió mucho.


Y no cualquiera coge ese dolor y lo acepta, lo abraza y lo transforma. 


Se merecen a una madre sana, estable, que no los traumatice y los haga ir a terapia de adultos. 


El camino es largo, pero vamos pasito a pasito. 


Ahora que me doy cuenta de los traumas ajenos, porque ya me conozco a mí misma y se lo que no tolero.


Siento pena por ellos, y por sus hijos.

 

Sobre todo, por sus hijos.

 

Porqué el que tiene un trauma y no acude a terapia, su hijo lo hará en el futuro.

 

Y si no va a terapia o repite patrón o se vuelve drogodependiente. 


Tener hijos para darles una vida triste y vacía.


Llena de miedos he inseguridades.


Me hace sentir pena por esas criaturas. 


Te imaginas los traumas sin resolver que tendrán de adultos.

 

Y solo puedo pensar en enseñar a mis hijos a poner límites para no vincularse con esa gente.

 

O que les importe poco o nada las cosas que hagan.

 

Ojalá pudiera hacer algo por ellas.

 

Pero por los únicos que puedo hacer algo son mis propios hijos.

 

Ya no resuelvo problemas ajenos.


Ya no salvo a nadie que no sean mi familia. Que no sea yo.

 

Porque los amo, me amo y quiero lo mejor para nosotros.


Lo merecemos. 


Merecemos vivir en paz. 

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