Las plantas y yo. Las amistades y yo.

 Hace ya unos años que me introduje en el mundo de las plantas. Era un universo al que había intentado entrar algunas veces, pero no se me daban bien. Bueno, ahora que lo pienso, no le dedicaba el tiempo necesario. Aunque creamos que las plantas son fáciles de cuidar, ya que solo se trata de ponerles tierra y agua... Pues no. Hay mucho más detrás. son prácticamente como bebés. algunas necesitan más cuidados que otras. Algunas son caprichosas y ese rincón no les gusta y se marchitan. A otras no les gusta estar en la calle, y necesitan estar dentro de casa.  Es un sin fin de cuidados que tardas en aprender. No tenía la paciencia para ello. Además cometí el error de comenzar con un bonsái, porque me parecía bonito. Y ya te podrás imaginar lo que le pasó al pobrecito bonsái; Sí, se fue con san pedro. Lo dejé durante un tiempo. Y unos años después tocó a la puerta una vecina. Llevaba en brazos una maceta algo grande con una planta puntiaguda. Un aloe vera. Me dio algunos consejos b...

Os echo de menos


Dime una cosa:


¿Alguna vez, al abrazar a tu hijo. O al acunarlo entre tus brazos para dormir lo. Te ha venido una especie de regresión a la infancia? (vaya, creo que últimamente me dan muchos)

¿Alguna vez, en esa regresión. Has podido recordar y casi volver a sentir el tacto y el olor de tu madre?

Yo sí! No el de mi madre. En mi caso particular, el olor de mi tía.

Fue un momento bonito y extraño. En el que pensé, que quizá algún día, cuando mi hijo sea padre le ocurra lo mismo. Que le vengan a la mente estos momentos nuestros. El abrazar le contra mi pecho y acunar le hasta quedarse dormido.

Sería bonito verdad? Sería aún más bonito que él, en ese momento de regresión, me dijera:
"Mamá, he recordado por un segundo, esos momentos. Y quiero pedirte, un segundo más. Abrázame como aquel entonces, deja me ser ese niño por un momento. Otra vez."



Que emoción, me entra solo de pensarlo. Mi marido dice que a él nunca le ha pasado. Pero claro, él ve a sus padres cada fin de semana. Y yo no. Por lo que hemos llegado a la conclusión de que esta especie de regresión es culpa de la distancia que me separa de mi familia.

Ojalá tuviera cerca de mi tía, para pedirle ese abrazo. Y que me abrazara así por un segundo. (Aunque seguramente esté leyendo esto y luego me diga que me lo dará este verano cuando nos veamos...:P)

Abrazar la y sentirme niña otra vez. Solo un momento. Sentir, que efectivamente ella tiene ese olor que me viene a la mente. Que realmente me transmite esa tranquilidad que la regresión me hace recordar.

Hablar por whasAp, o el teléfono, no es lo mismo. No es suficiente.

Que duro es tener a la familia con la que te has criado tan lejos. Os echo de menos.

Comentarios

  1. A mí me pasa con muchas cosas que hago con mis hijos o cosas ( sabidurías que nos explicaban los abuelos ) que les explico...
    Me recuerdan a mi yaya y mi yayo ( que me criaron, casi puedo decir que eran mis padres como aquel que dice... ) y me hacen revivir incluso olores, a veces, me da la impresión de que les huelo, les oigo y les siento...

    Curioso y bonito... Aunque doloroso a veces porque su pérdida me duele en el alma aun haciendo una casi 16 años y el otro casi 4 meses...

    Muchos besitos cielo.

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  2. Siempre se les echará de menos. ¡Mucho ánimo guapa! ¡Un besazo!

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